martes, 9 de diciembre de 2014

¡¡¡Odia el cierzo!!!...

...Pero le planta cara

Qué días más fríos y desagradables. Este viento norte nos trae el frío de la nieve que nos circunda a pocos kilómetros. Y al pekeñajo, claro, no le gusta nada, y menos todavía se llueve.

No para de perseguir la hojarasca y hace corriendo más círculos que los de "Podemos". Tal vez lo acepten como mascota.

Sigue también levantando a veces la patita en la calle y agachándose en casa.  ¡Con las ganas que tengo de olvidarme de la dichosa fregona!

Y los pajaritos se le escapan a pesar del mucho interés que muestra en perseguirlos.

No tiene nada que hacer,

Tal vez mañana,,,,,,,,,,,,,,,,,,


viernes, 5 de diciembre de 2014

La lluvia se queda

Lluvia y frío

Y dicen que ha llegado para quedarse y que nos enfriará todavía más el ánimo...¡brrrrr!, qué frío. Y qué desagradable es el agua en estas circunstancias. Afortunadamente a Krispys no le gusta nadanadanada este tiempo. Pues lo tenemos claro, que estamos en ¡diciembre! Qué rápido es el paso del tiempo en su compañía.

Hoy ha recibido su primera amenaza de muerte. Dice José Ramón, nuestro vecino de abajo de Pamplona, que como le vuelva a dar la lata por la noche, lo mata. Jajajaaaaaaaaaaaaaaaaaa... hay días en que uno agradece estar como una tapia. Ni mi madre ni yo nos enteramos a qué y con qué juega por la noche; si se anima ladrando o aúlla. Poooooobre José Ramón. Cuando le veamos nos dará la risa. Claro que, si es así, habrá que corregir y educar al perrito en ese aspecto. Lo que no sé es cómo hacerlo, porque duermo con los angelitos y estos se ocupan de que no se me despierte. ¿Sugerencias?

Aprovechando un rato que no llovía, lo he llevado a la Ciudadela de Pamplona,, por fuera correteando a su aire, contento de no ver coches, y dentro de la fortificación también. Total, como no sabe leer ni interpretar pictogramas, no se ha enterado de que está prohibido llevar perros en su interior. Y a mí esto... ejem.... bueno, que he pasado del todo. Apenas había gente, todos de paso, y un par se ha detenido a acariciarle y comentar lo wapo que es. Por cierto, que ayer una vecina por fin se animó a decir que es tan wapo como yo. Ya era hora. Qué tímida es la gente.

Ahora está tumbado en el sofá, calentando los pies de mi madre. Contentos los tres. Luego iremos a Barañain a reponer mi reserva farmacológica y si no llueve disfrutará "de su" y "en su" plaza, con los colegas mientras paso un ratito de frío.

Cuando llegará la primavera... No sé, porque como tengamos un año parecido a este.... Mucho calentamiento pero aquí prácticamente no vimos la manga corta hasta octubre, salvo algún que otro día. 

Chao. O ciao, que suena parecido

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Tiene pelotas la cosa

Tiene pelotas la cosa

Aquí está, aferrado a su ciempiés multicolor, al que ya le faltan varias patas. Incansable, como debe de ser.

Hoy ha descubierto lo divertido que le puede resultar traerme la pelotita que le lanzo lejos, tras haber liquidado ayer a un lagarto. Sale veloz a recogerla, mejor la de pingpong que la de tenis, y regresa más deprisa si cabe. Y a la voz cómplice de "dámela" la deposita suavemente en mi mano para seguir con el juego.

Afortunadamente, estos días estoy en casa de mi madre y es ella la que se ocupa en entretenerlo -¿o tal vez al contrario? Da igual- y me dejan un amplio margen para "maquetear" tranquilo.

No le gusta salir por aquí. El tráfico y os coches le asustan, aunque no el contacto con la gente, sobretodo de sexo femenino ya que está claro que aunque tengan la misma sensibilidad, tienen menos reparos en mostrarla y coger en sus brazos y achuchar a Krispys. Y en despertar mi envidia, grrrrr...

Ayer a la tarde estuvimos un ratito en Barañain y fue feliz correteando por su entorno olfateando, marcando, corriendo, jugando, mientras me ponían un poco al día sobre mis andanzas con CESPA y Ayuntamiento. Todo un hito que va a tener continuidad.

Dentro de poco nos iremos a Noain, donde disfrutará con los sobrinos y sobre todo con la comida, porque seguro que algo le caerá. Qué menos.