miércoles, 4 de febrero de 2015

Su espacio de juegos

Lo juro, lo juro: Es cosa suya.

Krispys ha desarrollado estos meses una fijación por jugar en la cama. No se lo culpo puesto que soy yo quien lo ha acostumbrado: de esa manera estoy curando las dichosas bursitis de la rodilla y, si jugamos en otro sitio, más pronto que tarde se reproducirán porque mi rodilla chocará contra el suelo. Con lo que les cuesta desaparecer.

Ahora bien, los juguetes los elige el peke. Yo no le subo ninguno. Al contrario: De vez en cuando "despejo". No obstante, atrapa el que le da la gana y, trotando rampa arriba, se lo lleva a la cama y ahí estamos dale que te pego.

Cuando se cansa (más veces que yo, todo hay que decirlo, baja a la carrera y vuelve con otro, una y otra vez.

Y por la noche, más vale que duermo profundamente y no me entero. También tengo que decir que el otro día nos dieron las 3,30 de la madrugada juega que te juega. Menudo es, como para llevarle la contraria; sin embargo, si me pongo serio, obedece.

Y no como a mi vecina, que mientras estaba en casa y nos manteníamos ocupados con el pc, tenía su tobillo entre los dientes de Krispys, una y otra vez, a pesar de que lo rechazaba con obstinación. Y como no le hacía caso, le ha mordido y se ha marchado indignado a la cama, pasando de todos.

Mmmmmmm... pensándolo bien, tal vez haya sido en justa venganza por el bolazo de nieve en la cabeza del otro día.



martes, 3 de febrero de 2015

Resbalón va, resbalón viene

¡¡¡Y se enfada!!!

Ayer salimos por la mañana y se llevó una desagradable sorpresa. Ni siquiera quería mirarme, como si yo tuviera la culpa.

Me explico: Lo que el día anterior había sido un juego, correteando feliz por la nieve en polvo, se convirtió en una serie de resbalones debido a la helada nocturna, que endureció la capa superior. Y como el peke no es muy pesado, resbalaba sobre ella unas veces y otras hundía la patita, por lo que su marcha devino en un deambular similar al mío :-(


Ahí está, con mil precauciones y seguro que recordando a mi familia y añorando su Vera natal, con su sol, buena temperatura y sin tener que soportar, como me dijo ayer mi querida y estimada vecina (no es coña, la quiero), obedecer a ritmo "de pitido". Buuuuuuuuf...
Por cierto, que antes de ayer noche, con la nieve cubriendo el suelo, cuando regresábamos a casa, no tuvo mejor idea que lanzarme bolas de nieve a traición, con tan buena puntería que le atizó a Krispys de lleno en todo el cogote. Pobrecito.

Y después de esta aclaración sobre las consecuencias de las malas ideas y peores acciones, veremos qué rápido aprende el pekeño a decirme que se ha hartado de resbalar y que pasa de mí completamente:
Así que a casa. 
 
Hoy sigue habiendo pequeñas tormentas de nieve, y las predicciones son pésimas para toda la semana. Semana que había escogido para meterle en la sesera de una vez por todas que nuestro hogar no es el sitio más adecuado para depositar sus múltiples y variados fluidos corporales. Tendré que armarme de paciencia y esperar a que el tiempo mejore algo.

En fin, ya me comprendéis. Que paseis un lindo día. Nosotros nos vamos a revolvernos un poco por el suelo, que lo necesito más que Krispys ;-).

Y quiero mandar un recuerdo para Dora, que se sorprenderá (o no) al leerlo.






lunes, 2 de febrero de 2015

La nieve se queda

Y Krispys la disfruta


Nieve y frío, frío y nieve. Y con lo poco que le gusta el agua. Pero no: Después de na mañana ladrando amenazador a la nieve y las bolas y muñecos que dejaban los críos, después, encantado. Y cómo se tiraba a morder a los copos que caían. (Que conste que el muñeco lo hizo mi hermana con su hijo en Noain)

Volvimos ya de noche, con un manto más bien uniforme, o casi, y tras unos pasos cautelosos, corrió y corrió en círculos como sólo los cachorritos saben hacerlo. Dejó sus huellas en un trotar imparable. No puedo poner ningún vídeo porque la luz y mi pulso no dan para tanto, pero se mostró incansable.

Hoy le he pillado alguna cosa pero hay que editarla (qué miedo); ha sido bastante más cauto. Pero ya es otra historia.